Obras
La serie Linaje se articula en torno a la noción de memoria como construcción corporal y simbólica. Las figuras que la componen no remiten a una biografía individual, sino a una dimensión heredada, donde lo humano y lo animal se entrelazan como portadores de gestos, pulsiones y formas de presencia. Lejos de una narración explícita, las obras proponen estados de reconocimiento: manifestaciones de una fuerza silenciosa que persiste y se actualiza en el cuerpo.







